Una iniciativa por infancias libres

La Colectiva Feminista Las Hilando presentó Juntxs en Aventura: un juego para todxs. Una propuesta para divertirse y promover los derechos de la niñez.

Por Agustina Juarez Marcos

En una esquina de barrio Maldonado, al este de la ciudad de Córdoba, hay sillas dispuestas en el centro de la calle. Las guirnaldas ya están colgadas y la música comienza a sonar. Ivana y Pam son talleristas y están encargadas de la presentación, toman la posta y agarran el micrófono. ¡Empieza el juego!

Durante la próxima hora, niñas y niños recorrerán el tablero entre preguntas y respuestas. Algunas involucran mover el cuerpo, otras se responden con imaginación. “Si tuvieras poderes mágicos, ¿cuáles serían?” pregunta Pam a una de las participantes. “Yo elegiría ser invisible”, exclama un niño desde el público. El tablero se expande, y en cada casillero se suman nuevos participantes.

Juntxs en aventura surgió del interés en generar un material lúdico que facilitara el diálogo con niñxs y jóvenes. Para ello, las integrantes de Hilando se vincularon con otras activistas, docentes, investigadorxs y profesionales con formación en educación sexual integral y derechos humanos.

“Las preguntas y consignas invitan a pensar qué lugar ocupo en casa, qué hago cuando suceden cosas, con quién estoy, quién me acompaña. Invitan a reconocernos. Creemos que es una apuesta por apelar a infancias divertidas, poéticas y lúdicas”, cuenta Noelia, integrante de Hilando.

En el salón de Libres y en Lucha, organización con base en Barrio Maldonado, dejaron 200 piezas del juego, que incluyen tablero, fichas y un anotador, para que otrxs niñxs puedan replicarlo en sus casas.

Armando un mundo feminista

La Colectiva Feminista Las Hilando nació en 2001 como iniciativa de un grupo de mujeres de diferentes profesiones y oficios, interesadas en vincular activismo, arte y educación. El artivismo, como lo definen, les da un rol distintivo dentro de las organizaciones en la promoción de derechos sexuales y (no) reproductivos de las mujeres y otras personas con capacidad de gestar.

En casi diez años de trabajo, el vínculo con las redes feministas, universitarias y organizaciones con anclaje territorial permitió que Hilando diversificara sus trabajos y dialogara con distintos públicos. La participación en espacios de articulación nacional potenció su abordaje en el campo de la educación sexual integral.

En agosto de 2020, por el Día de las Infancias, Hilando retomó la campaña En un mundo justo las niñas no son madres, surgida en 2019¹. Esta vez, diseñaron afiches para la vía pública con distintas consignas para promover los derechos en la niñez en la ciudad de Córdoba: “Son cosas que me pasan”, “Son mis deseos, disfrutes y malestares: ¡escuchame, creéme, acompañame!”, “No son caprichos, ni berrinches, no es una rabieta: creo, experimento, crezco, me pregunto”.

“Creemos que la campaña En un mundo justo las niñas no son madres nunca va a perderse” cuenta Laura, integrante de Hilando, “la impulsamos nuevamente en 2020 y lo seguiremos haciendo porque es necesario considerar esta consigna, lograr que se haga realidad”.

La realidad detrás de la consigna

En Argentina, durante el 2019, 1938 niñas menores de 15 años fueron madres, según indica el informe de Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud². El embarazo en jóvenes representa uno de los principales motivos de deserción escolar³.

En el contexto de pandemia, las desigualdades se profundizaron y las barreras para acceder derechos sexuales y (no) reproductivos se multiplicaron. Cuestionar estas barreras fue el puntapié que llevó a las Hilando  a pensar un material para dialogar con infancias y adolescencias. Así surgió Juntxs en Aventura.

“Ese fue el trampolín para nosotres” cuenta Noelia, y agrega “pensar los derechos sexuales y reproductivos desde la niñez, entendiendo esas infancias cuando son interpeladas por embarazos no deseados, por violencias intrafamiliares, para nosotras es pensarlo desde este feminismo que cuidamos".

Ya es casi de noche en Barrio Maldonado. Una niña llega al último casillero y así se da por terminada la tarde de juego. Con un aplauso, despedimos a Pam e Ivana, que oficiaron de anfitrionas. Las Hilando descuelgan las guirnaldas, acomodan las sillas y, al final, guardan la bandera, que lleva la consigna insoslayable: En un mundo justo las niñas no son madres.